Tres incógnitas y tres certezas tras un mes de confinamiento por COVID19

La pandemia del coronavirus, con cuarentena y crisis asociadas, se ha convertido en el tema número 1 durante el último mes. No se habla de otra cosa, y con razón. El problema de esto quizás sea que, a día de hoy, hay más incógnitas que certezas sobre todo lo que le rodea. No sabemos mucho, por ejemplo, sobre los pacientes asintomáticos, sobre si estos contagian; tampoco hay una unificación de criterios a la hora de realizar el tratamiento, ni una coherencia en las propias medidas de contención. Ni siquiera encontramos respuestas claras cuando buscamos el origen del virus.

Así, ¿qué sabemos y qué nos falta por saber para hacerle frente al coronavirus Covid-19? Empezamos por las incógnitas.

1. El origen del COVID-19

Podemos contarte que no, que el COVID19 no se ha creado en un laboratorio, tal y como han demostrado determinados estudios. Tampoco es un arma biológica o la consecuencia de la influencia de las redes 5G en nuestro cuerpo. Las características del COVID19, una perfecta máquina de contagio, sólo se pueden explicar por la selección natural, tal y como han explicado los expertos. El problema es que, pese a que el mercado de animales exóticos de Wuhan está en el foco de las sospechas, todavía no hay conclusiones claras sobre que este sea su origen.

2. Tratamiento y vacunas

Ni las vacunas están preparadas, ni hay tratamiento específico. Los ensayos con diversas vacunas se suceden, incluso ya en humanos, pero la carrera por la vacunación sigue abierta, con los principales gigantes a nivel internacional dentro de ella.

En lo que respecta al tratamiento, hay que reseñar que la Organización Mundial de la Salud sigue poniendo de relieve la escasa evidencia cientíofica sobre tratamientos para el COVID19. Esto no significa que haya ciertos medicamentos y técnicas que, según se está comprobando sobre la marcha, parezcan resultar beneficiosos en el tratamiento de infectados por Coronavirus, como antivirales, corticoides y antitumorales.

3. ¿Mejor forma de contabilizar víctimas y casos? ¿Qué hay sobre los tests?

Si detectar casos y poner medidas debe ser el paso 0 a la hora de aplacar el coronavirus, esta es una de las grandes incógnitas. Una asignatura pendiente, la de unificar los criterios de contabilización de víctimas y, sobre todo, la de llevar los tests a toda la población, que parece que ya se está solucionando.

En cuanto a los datos, Sanidad emitía recientemente una orden ministerial por la que modificaba la clasificación de cifras que diariamente tenían que remitir las comunidades. De esta forma, las consejerías deberían especificar datos que hasta ahora se obviaban como las circunstancias de cada caso o sise ha detectado su contagio mediante PCR o test rápidos de anticuerpos.

¿Y sobre los tests? En las últimas semanas el Gobierno dice haber duplicado la cantidad de tests rápidos diarios: de 20.000 a 40.000 en ciertas comunidades.  Esto, que producirá un aumento lógico en las cifras de contagiados, se considera el primer paso para atajar la enfermedad.


Y ahora: ¿qué certezas tenemos del COVID19?

1. Grado de mortalidad: 10 veces más mortal que una gripe

Tras varios meses de pandemia, podemos afirmar que el COVID tiene un índice de mortalidad entre contagiados del 4,5%. Sin embargo, los expertos creen que es demasiado pronto para calcular su letalidad, sobre todo teniendo en cuenta el número de asintomáticos. Así, son los casos no diagnosticados los que, en España, disparan el porcentaje a un 10%.

La certeza, eso sí ,la encontramos al ver que no, no es como una gripe común: es 10 veces más mortal.

2. ¿Cómo se propaga?

Sabemos que el virus se propaga principalmente de persona a persona a través de gotículas que salen cuando tose y estornuda. También hemos visto varios estudios que hacen alusión a la posibilidad de que el virus se deposite en diferentes superficies y objetos. 

En cuanto al índice de contagiosidad, la OMS afirma que la tasa de contagio del virus es de 1,4 a 2,5, al mismo tiempo que otras estimaciones hablan de un rango entre 2 y 3. Esto quiere decir que cada persona infectada puede infectar a entre 2 y 3 personas.

3. Prevención

En cuanto a la prevención, los consejos divulgados por las autoridades representan, en esencia, la ya conocidísima necesidad de lavarse las manos de manera frecuente o usar pañuelos y cubrirse el codo con la boca. 

La pregunta del millón, claro, es el uso de mascarillas, las cuales han sido calificadas como «imprescindibles» si estás contagiado y «recomendables» si crees que puedes estarlo o sales frecuentemente a la calle por motivos de trabajo. Esto se opone, por ejemplo, a las medidas de los países asiáticos, que las consideran imprescindibles sea cual sea el caso.