El adjetivo hiperbárico se aplica a cualquier elemento que en su interior soporta una presión mayor que la de la atmósfera a nivel del mar. Cuando hablamos de esta en una cámara hiperbárica este fenómeno se traduce en una mayor presencia de oxígeno en el aire que se respira dentro. Este aumento del oxígeno respirado produce diferentes efectos en el organismo, que van desde una mejora del estado físico al tratamiento de diversas patologías. En el caso de los deportistas, medicina hiperbárica sirve para la cura de lesiones y para mejorar su rendimiento. Esto es útil tanto para la fase entrenamiento como en la competición.

¿Qué es una cámara hiperbárica y para qué se emplea en el deporte?

La cámara hiperbárica es una cabina hermética preparada para soportar presiones muy elevadas y adecuada para albergar a una o varias personas. El acero es el material por excelencia para fabricar en la actualidad se utilizan también otros materiales sintéticos. Un ejemplo es el kevlar, que resisten igual la presión y pueden adaptarse con mayor facilidad al espacio donde vaya a ir instalada.

 

Funcionamiento de la cámara hiperbárica en el deporte

La medicina hiperbárica en el mundo del deporte tiene un amplio catálogo de usos que se pueden clasificar según el objetivo que se desea lograr. Están los de carácter preventivo, o preparatorio, y los encaminados hacia el proceso curativo y de recuperación.

En el primer caso, o preventivo, se trata de conseguir que el organismo del atleta alcance su máximo rendimiento antes de someterse a las rutinas de entrenamiento. Hay que tener en cuenta que el tratamiento hiperbárico puede desgastar la musculatura. Por tanto, si un deportista se enfrenta a él sin estar en plenas condiciones, además de no sacar provecho a todo su potencial, corre más riesgo de sufrir lesiones.

En el proceso de curación, la cámara de oxígeno sirve para que las lesiones producidas tanto por sobreesfuerzos como las de origen traumático durante el juego curen con mayor rapidez. El objetivo es que sanen sin dejar secuelas derivadas de otros tipos de tratamientos o de fármacos.

Esta reparación acelerada se debe a que se reduce considerablemente el edema o hinchazón que sufren los tejidos dañados. Se permite así su revascularización con el consecuente aumento en la producción natural de colágeno. Este es fundamental para que músculos y ligamentos recuperen la normalidad y no queden dañados de por vida.

Y en el caso de la recuperación después de hacer deporte, el aumento de oxígeno en sangre ayuda a que aliviar el estrés muscular que se produce tras la realización de un ejercicio físico fuerte y continuado. Además mejora el descanso que cualquier deportista necesita. También, devuelve el bienestar general, y no solo el físico, sino también el mental.

 

¿Cuántas sesiones de medicina hiperbárica son recomendables?

Dependiendo del enfoque que se le dé a la oxigenoterapia hiperbárica dependerá el número de sesiones que se deban tomar.

Frente a una lesión, lo más aconsejable es comenzar lo antes posible y realizar una vez a la semana sesiones de 60 a 90 minutos. Aunque esto, como es lógico, dependerá siempre de la gravedad de la lesión y del criterio del médico deportivo que trate al paciente.

Cuando se utiliza para mejorar el estado del deportista pre y post entrenamiento o competición, el número de sesiones serán las definidas tras una evaluación clínica. Así se conocerán las necesidades del organismo para dejarlo en el mejor estado. Esto posibilita que se pueda continuar la carrera profesional durante más tiempo.

Este tratamiento, que consiste solo en respirar, evita que se usen otros medios para mantenerse en forma que están severamente penalizados por la ley y que pueden acabar con la carrera de un deportista.

La oxigenoterapia hiperbárica rara vez presenta efectos secundarios. Aunque, como cualquier otro tratamiento médico, pueden surgir complicaciones si no es el adecuado a la persona o se padecen determinadas patologías que la desaconsejan. Uno de los efectos inmediatos puede ser el taponamiento de los oídos o la sensación de claustrofobia. En ningún caso es viable su uso si se ha sufrido un trauma torácico grave que comprometa la respiración espontánea, ante el seguimiento de tratamiento médico de quimioterapia ni en los primeros meses de gestación.

Conocer que es la medicina hiperbárica en el mundo deportivo ayuda a comprender mejor la importancia de seguir hábitos de vida saludable y de no entorpecer o rebajar la capacidad pulmonar con un estilo de vida sedentario e insano; ya que de la cantidad de oxígeno que sea capaz de transportar la sangre al resto del organismo va a depender la calidad de vida de cualquier persona.

 

La medicina ha vivido grandes avances en su historia relacionados con la cura de muchas enfermedades, pero también con la prevención y el diagnóstico. Cuando hablamos de diagnóstico médico nos referimos al procedimiento a través del cual se procede a la identificación de una enfermedad, lesión o afección. Existen multitud de pruebas diagnósticas útiles para determinar el estado del paciente pero desde Centro de Diagnóstico hoy venimos a acercaros qué es el PET-TAC y por qué su descubrimiento supuso un gran avance.

Lo primero que hay que saber para comprender en qué consiste una exploración PET-TAC es que dicha prueba diagnóstica es el resultado de la unión de dos procedimientos que son, por un lado, la tomografía por emisión de positrones y, por otro, la tomografía computerizada. La tarea de ambas exploraciones es realizar una lectura de cada caso y lograr un diagnóstico final con conclusiones tanto metabólicas como anatómicas relacionadas. Pero veamos cuáles son las cualidades de las dos partes que conforman la prueba del PET-TAC.

LA PARTE DE MEDICINA NUCLEAR: EL PET

El PET o tomografía por emisión de positrones es una prueba asociada al campo de la medicina nuclear. Para su realización, será necesaria la aplicación en cantidades mínimas de materiales radiactivos. También se utilizará una cámara especialmente diseñada para el diagnóstico y un ordenador que permita la visualización más el análisis de los resultados. Entre sus capacidades está la detección temprana de la aparición de una posible enfermedad. Gracias a esta prueba es posible evaluar si órganos y tejidos funcionan con normalidad.

Como acabamos de nombrar, esta prueba se vale de material radiactivo en dosis muy bajas para diagnosticar o establecer la gravedad de multitud de enfermedades. Así, el PET puede identificar tanto si una enfermedad está apareciendo cómo si está respondiendo un cuerpo a determinados tratamientos. El cáncer o las enfermedades cardiacas, endocrinas o gastrointestinales son algunas anomalías que puede detectar este tipo de tomografía.

La prueba de medicina nuclear a la que nos referimos no es invasiva para el paciente, salvo que se necesite la utilización de radiofármacos que puedan ingerirse, inyectarse o inhalarse. Cuando estos radiofármacos se unen con las células, la labor de la cámara del PET es tomar una imagen y recoger así información detallada de la propia célula.

LA UTILIZACIÓN DE RAYOS X EN EL TAC

Pasemos a conocer más sobre la tomografía axial computerizada, más conocida como TAC. El TAC es también una prueba diagnóstica que utiliza rayos X para tomar diferentes radiografías del cuerpo. Estas tomas se realizan desde diferentes ángulos para observar con precisión la zona a estudiar. Después se plasman sobre una superficie de plástico o en un ordenador para que pueda ser interpretada por un radiólogo.

Las imágenes obtenidas son en dos dimensiones diferencian los tejidos con los colores blanco y negro según su densidad. La propia aplicación de los rayos X es absorbida de diferente manera por los tejidos de nuestro cuerpo. El tejido que sea poco denso aparecerá más destacado, mientras que el tenga una densidad mayor aparecerá menos iluminado. Por este motivo, es posible que los intestinos se vean de forma más fuerte que los huesos, aunque hay que tener en cuenta que también se pueden utilizar materiales de contraste.

La unión del PET y del TAC da como resultado la conocida como exploración PET-TAC. El procedimiento consiste en tomar las diferentes imágenes que ofrecen cada una de las pruebas y unirlas a través de un ordenador. El trabajo de la computadora será generar imágenes en tres dimensiones con unos niveles muy altos de detalle.

UNA REVOLUCIÓN EN EL DIAGNÓSTICO MÉDICO

Las ventajas de cada una de las exploraciones llevadas a cabo a la vez suponen un complemento y su descubrimiento fue toda una revolución en el mundo del diagnóstico. El motivo es que gracias a esta prueba híbrida es posible localizar zonas afectadas o lesionadas en fases muy tempranas. Concretamente, en el caso de las enfermedades tumorales donde, gracias a la existencia del PET-TAC se puede realizar un diagnóstico precoz.

Cuando se trata de cualquier enfermedad, un diagnóstico rápido aumenta las posibilidades de curarse con éxito y, si hablamos de enfermedades graves como el cáncer, hasta de sobrevivir. Con todo, podemos decir que el PET-TAC es una de las pruebas que más ha influido en el seguimiento de pacientes oncológicos. Pero no es únicamente en este área donde la prueba híbrida que estamos tratando es de gran utilidad. La epilepsia, el Alzheimer o el Parkinson son sólo algunas enfermedades que pueden ser localizadas gracias a la exploración en cuestión.

Ahora que conoces los pormenores del PET-TAC puede que te estés preguntando cómo se realiza dicha prueba al paciente que la necesita. A no ser que la prueba requiera la utilización de radiofármacos, el paciente no necesitará pasar por ningún proceso previo. Cuando el especialista lo tenga todo listo, el usuario se tumbará en una camilla y procurará permanecer lo más quieto posible mientras la propia camilla se moverá para que el equipo capte las imágenes necesarias.

Se trata de una prueba indolora y breve, aunque la duración dependerá del nivel de la exploración y de las zonas a estudiar. En Centro de Diagnóstico contamos con la más alta tecnología de diagnóstico médico en nuestras instalaciones. Esto, unido a nuestros especialistas, garantiza a nuestros pacientes la realización de una prueba con seguridad y garantías para un posterior diagnóstico médico preciso.

Los huesos cumplen numerosas funciones vitales en el cuerpo humano. No sólo forman la estructura que nos sostiene, sino que también protegen a los órganos, son la base donde se apoyan los músculos y son nuestros almacenes de calcio. Por todo ello, es preciso prestar atención a la salud ósea a lo largo de toda nuestra vida y velar por unos huesos fuertes. Sin embargo, el paso del tiempo, algunas enfermedades o lesiones pueden deteriorar esa masa ósea. Para poder diagnosticar a tiempo un posible daño, existe una prueba diagnóstica específica denominada densiometría ósea.

Este examen tiene como objetivo determinar la densidad ósea de un paciente y comprobar si realmente se ha producido una pérdida significativa de la misma. Estos datos serán útiles para un posterior diagnóstico y prescripción de un tratamiento, si se requiriera, para mejorar la salud de los huesos. Pero ¿Cuándo es preciso pasar por esta prueba? ¿Cuánto cuesta realizarse una densiometría ósea? ¿Es una prueba sencilla? Pasemos a profundizar en todas las cuestiones relacionadas con dicha prueba.

¿QUÉ ES UNA DENSIOMETRÍA ÓSEA?

La primera característica importante de la densiometría es que es una prueba que se realiza con una tecnología mejorada de rayos X. Una de las cualidades de este avance es que la dosis de radiación para la correcta realización de la prueba es muy reducida. Esto supone una exposición muy baja a la radiación y un riesgo mínimo. Igualmente, ese riesgo también es ínfimo si lo comparamos con los beneficios de detectar una enfermedad ósea antes de que pueda agravarse.

El examen al que nos referimos es totalmente indoloro y similar a otras pruebas que implican la aplicación de rayos X. El paciente puede acudir a los servicios de radiología y medicina nuclear teniendo en cuenta algunas cuestiones previas, pero sin mucha preparación. Por ejemplo, se recomienda que el paciente no lleve objetos metálicos ni prendas muy ceñidas. También deberá consultar a su médico si se encuentra tomando algún tratamiento de calcio. Lo más correcto será suspender dicho tratamiento 24 horas antes de la prueba para obtener unos resultados cien por cien fiables.

Lo mismo sucedería si la persona que va a someterse a la densiometría ha pasado recientemente por algún examen que ha requerido la utilización de bario y contrastes. Es posible que, si esto ha sucedido, sea necesario esperar algunos días antes de pasar por una prueba con rayos X. Además, las mujeres embarazadas también deben avisar de su estado para que, si se realizan el examen, el especialista tome todas las precauciones para que el feto no se exponga demasiado a la radiación.

Como ya hemos apuntado, la densiometría es una prueba sencilla y sin dolor para el paciente. No requiere ningún tipo de hospitalización y, si todo se desarrolla en condiciones de normalidad, puede que no llegue a durar más de veinte minutos. La exploración se lleva a cabo con el paciente tumbado boca arriba en una camilla. Una vez se encuentra en esta posición, la máquina se desplazará para analizar la zona sobre la que se necesite información al detalle.

¿CUÁNDO ES RECOMENDABLE EXAMINAR LOS HUESOS?

El objetivo de la densiometría es, a grandes rasgos, comprobar la salud de los huesos. Los huesos están compuestos por tejidos vivos que pasan por diferentes procesos a lo largo de la vida. Por un lado se va creando hueso nuevo desde la formación ósea. Al mismo tiempo, va teniendo lugar la reabsorción que destruye el tejido más envejecido. Cuando esta función se ve alterada puede que no se produzca el tejido suficiente como para mantener el hueso fuerte o que, por el contrario, se reabsorba con rapidez. Una de las causas de esta alteración puede ser la aparición de la osteoporosis.

Tanto si el tejido no se regenera, como si se reabsorbe demasiado rápido, se da la misma consecuencia: un debilitamiento de los huesos que puede derivar en fracturas. Así, la densiometría es vital para diagnosticar la osteoporosis de forma precoz, ya que esta enfermedad suele tener pocos avisos hasta que se produce una rotura en el hueso. Entonces, si existe algún síntoma, dolor o predisposición genética en un paciente, es posible que el especialista le derive a realizarse un examen de huesos.

Las mujeres durante sus momentos previos y posteriores a la menopausia también sufren una pérdida de densidad ósea que puede controlarse mejor gracias a la densiometría. También está indicada para personas que hayan sufrido alguna fractura, leve o severa, para controlar su recuperación; para aquellos que sufren alguna patología que afecte a los huesos o que tendrán prescrita alguna medicación que pueda también alterar la función de regeneración ósea.

En algunos servicios públicos de salud, es objetivo que el paciente al que el especialista le ha prescrito una densiometría ósea, tenga que pasar por una lista de espera elevada. Para ofrecer una solución ágil, en Centro de Diagnóstico contamos con un equipo de densiometría que puede utilizarse tanto el diagnóstico de la osteoporosis como para el análisis de la composición corporal. Si cuentas con una prescripción médica, no dudes en recurrir a nuestras vías de contacto para informarte sobre cuál es el precio de la densiometría ósea y sobre cualquier otro detalle.

especialista revisando el tac dental

La salud bucodental es primordial para gozar de una buena salud en general. Sin embargo, en muchas ocasiones damos por hecho que nuestros dientes, encías y boca están sanos porque no presentan ningún problema. Cuando nos llega un dolor o cualquier otro síntoma molestoso sí prestamos más atención a estas partes de nuestro cuerpo. Para chequear o solucionar alguno de los problemas de nuestra boca existen multitud de adelantos, como el TAC dental.

El TAC dental es una prueba diagnóstica también conocida como tomografía axial computerizada. Los especialistas suelen recurrir a ella cuando las radiografías convencionales no son suficientes. Por ello, esta prueba no es algo que se realice en cada uno de los estudios dentales, pero sí es útil para preparar intervenciones concretas. Si tu médico especialista considera necesario que te hagas un TAC dental, desde Centro de Diagnóstico os acercamos toda la información al respecto.

La clave de esta prueba es la visión que ofrece en tres dimensiones de los dientes y los huesos maxilares gracias a una máquina de rayos X. La máquina está adaptada para ir tomando imágenes de las estructuras dentales y óseas que se reproducirán de forma tridimensional ¿Por qué son útiles esas imágenes? Porque son altamente precisas.

La precisión que aporte la prueba dental es muy importante a la hora no sólo de determinar un diagnóstico, sino también de planificar una intervención. El profesional de la odontología o del maxilofacial conocerá con antelación las posiciones de los dientes o del encaje de la mandíbula. Así podrá proceder a la operación o al diagnóstico con más seguridad. Así, las posibilidades de complicaciones se reducen. La técnica empleada para la realización de un TAC dental tiene la capacidad de hacer cientos de fotografías a todas las estructuras seleccionadas en segundos. Esto significa una diferencia con las radiografías convencionales.

¿EN QUÉ CASOS DE PLANTEA LA REALIZACIÓN DE UN TAC DENTAL?

El TAC dental no es una prueba que se realice en cualquier intervención dental, sino que, como ya hemos señalado, el especialista suele recurrir a ella sólo en tratamientos concretos. Así, esta prueba es recomendable para la valoración de una ortodoncia o como fase previa a la colocación de unos implantes. De hecho, a la hora de colocar los implantes es sumamente útil porque ofrece información sobre masa ósea.

Igualmente, se puede observar la estructura anatómica limitantes de la zona, los nervios y las arterias que podrían comprometer la colocación de los implantes. Toda esta información proporcionada por la prueba es útil para otras, intervenciones comunes, como las que tienen que ver con la muela del juicio.

Como ya hemos nombrado, un TAC dental supone un avance con respecto a las radiografías tradicionales por diferentes razones. Profundicemos más en estas diferencias. Contando con un TAC obtendremos imágenes mucho más precisas de la anatomía bucal. Por ello, es lógico que los diagnósticos y las aplicaciones de tratamiento serán más exactos.

Por otro lado, si el especialista cuenta con dicha precisión y el paciente requiere de una intervención planificada, el médico tendrá más datos para preparar dicha intervención. Las operaciones llegan a ser preparadas al detalle porque se conoce a la perfección la zona antes de operar. Esto permite también que los procesos sean lo menos invasivas posibles porque van directas al problema que ya han estudiado previamente.

Los equipos más innovadores, como el I-CAT con el que cuenta Centro de Diagnóstico, además aplican una dosis de radiación muy leve a los pacientes, llegando a ser diez veces menos inferior que la que se aplica con la técnica convencional. Y un último detalle, este sistema de diagnóstico dental es cómodo para el paciente porque no necesita desprenderse de su ropa para pasar por la prueba diagnóstica.

¿EN QUÉ CONSISTE EL DE DESARROLLO DE LA PRUEBA?

La prueba Tomografía Axial Computerizada es una prueba simple que no debería tardar en realizarse más de unos cuantos minutos. El paciente no debe pasar por ninguna preparación previa ni recomendación concreta. La máquina estará lista en el mismo momento en el que la persona entre por la sala de radiología y lo más normal es que no se necesite más de una sesión.

Lo único que sí debemos tener en cuenta es la posibilidad de realizar esta prueba a mujeres embarazas. Para salir de la duda, lo más recomendable es que la mujer consulte a su médico especialista sobre esta prueba que implica la aplicación de rayos X. El principal motivo por el que hay que tener en cuenta una situación de embarazo y una prueba con rayos es que estos podrían provocar daños en el feto.

En el momento que se empiece la prueba, el personal cualificado de radiología protegerá al paciente y le colocará en la posición perfecta para que la prueba se realice con éxito. Durante el desarrollo de la toma de imágenes, el paciente deberá permanecer quieto, pero no sentirá ningún tipo de dolor ni molestia. Una vez finalizada el paciente puede continuar con su actividad con total normalidad.

El sistema de diagnóstico por imagen I-CAT es el que forma parte de equipo de máquinas para pruebas médicas de Centro de Diagnóstico. El centro cuenta, además, con sistemas de radiología dental y maxilofacial digital con los mayores avances de toda la provincia de Granada. De esta forma, son muchos los profesionales del sector que se deciden por nosotros para ofrecer los mejores diagnósticos a sus pacientes.

Ilustración sobre chequeo médico

¿Cada cuánto tiempo acudes a ver a tu médico? ¿Lo haces solamente cuando te encuentras mal o tienes costumbre de realizarte un chequeo médico periódico? Cuando nacemos pasamos por varias revisiones periódicas para comprobar que todo funciona correctamente a nivel de salud en nuestros primeros años de vida. Cuando nos volvemos adultos, puede que dejemos esas revisiones a un lado y solamente acudamos al médico cuando existe alguna señal de enfermedad.

Lo cierto es que la medicina preventiva o de control es útil para actualizar el estado de salud general. Además, es útil para detectar de forma precoz cualquier enfermedad que inicialmente no presente síntomas o que necesite más profundidad para ser diagnosticada. Sobre esto último, cabe destacar que los problemas de salud que se detecten en una fase temprana tienen más posibilidades de superarse de forma favorable. Por otro lado, conocer cuál es su estado de salud general a través de un profesional nos aportará tranquilidad.

Así las cosas, parece lógica la idea de acudir a realizarnos una revisión cada cierto tiempo ¿Pero cada cuánto es recomendable acudir al médico para revisar nuestra salud? Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que lo más recomendable es realizarse, como mínimo, un chequeo cada cuatro años antes de los 40. En la edad transcurrida entre los 40 y 60 esta periodicidad ha de reducirse a dos años y; a partir de los 60 años se podría acudir una vez al año a revisión.

Sin embargo, no hay que dejar de tener en cuenta que el número de chequeos necesarios variará según la persona. Las personas que estén atravesando una enfermedad, evidentemente tendrán que someterse a pruebas de control con más frecuencia. Lo mismo sucede con los pacientes que tengan antecedentes familiares de enfermedades o cuentan con algún factor de riesgo. Estas personas pueden empezar a someterse a un determinado tipo de pruebas antes que otros pacientes que no tengan antecedentes. Igualmente, otros asuntos influyen en qué tipo de pruebas necesitaremos realizarnos y con qué espacio en el tiempo, con el sexo o la edad.

PRUEBAS PERIÓDICAS PARA LA SALUD DE LA MUJER

Las mujeres no pueden dejar de prestar atención a su salud ginecológica de forma anual. Las revisiones, en este caso, suelen comenzar cuando la mujer inicia su vida sexual y se repetirán teniendo en cuenta varios factores, como la edad, los factores de riesgo o la toma de anticonceptivos. El objetivo principal de aplicar aquí la prevención es detectar de la forma más temprana posible enfermedades de transmisión sexual, cáncer o cualquier alteración en los órganos genitales femeninos.

Hay, además, hay una etapa de la vida de la mujer en las que las pruebas médicas serán constantes. Nos referimos al embarazo, donde serán necesarias un conjunto de pruebas prenatales para controlar que todo se va desarrollando con normalidad. Aquí entrarían, por ejemplo, las ecografías. Este campo de las ecografías ha avanzado mucho y ya es posible visualizar al feto hasta en tres dimensiones y en movimiento. Todo control es poco para garantizar un embarazo saludable tanto para el bebé como para la madre.

Otro aspecto a tener en cuenta cuando la mujer va pasando fases como la de la menopausia es el control del estado de los huesos. Las mujeres son propensas a sufrir osteoporosis, una enfermedad que afecta a la densidad de los huesos y puede provocar que se fracturen con más facilidad. Para controlar el estado de salud de los huesos, la prueba específica se llama densiometría ósea.

A partir de los 40 o 50 años, dependerá de los factores hereditarios o de riesgo, también es aconsejable que la mujer pase de forma anual o bienal por una mamografía. Esta prueba diagnóstica se realiza para diagnosticar de forma precoz el cáncer de mama. Una pronta detección de esta enfermedad puede llegar a multiplicar exponencialmente las posibilidades de cura, ahí reside la importancia de concienciar a la población para que se realice estas pruebas de forma regular según sea indicado por su especialista.

¿QUÉ PRUEBAS DE CONTROL SE DEBEN REALIZAR LOS HOMBRES Y CUÁNDO?

En el caso de los hombres, también hay una serie de pruebas que se realizan a una edad determinada por control. A partir de los 50, es recomendable acudir al urólogo para que este realice las pruebas pertinentes relacionadas con la glándula prostática. El examen rectal y un análisis de sangre con antígeno prostático específico son las pruebas que suele solicitar el urólogo. Todo ello porque el tipo de cáncer que afectaría a la próstata se puede curar de mejor forma si se diagnostica a tiempo, al igual que sucede con el cáncer de mama.

Los exámenes de los genitales también son recomendados para detectar posibles cambios o anomalías. También lo son las colonoscopias que son recomendadas a partir de los 50 años o a los 40 si tienes antecedentes para revisar el estado del colón. Por otro lado, los hombres también tienen más posibilidades de sufrir enfermedades cardiacas. Por este motivo, es común el control sobre el estado del corazón, la tensión o incluso el colesterol.

Aunque hayamos nombrado algunas pruebas específicas para hombres y otras para mujeres, los análisis de colesterol o el control de la presión arterial, por ejemplo, son comunes a ambos sexos. Pero hay algo que debemos tener claro, la prevención es el motivo principal de la realización de chequeos médicos, pero cuidarnos es nuestra responsabilidad diaria.

Por eso debemos cuidarnos con hábitos de vida saludables, ejercicio, una dieta saludable y alejando de nosotros hábitos nocivos como el alcohol, el tabaco o el sedentarismo. Porque nuestra salud también depende de nuestro estilo de vida y, para mantenernos sanos durante toda la vida, cuidarnos es la mejor prevención.