El adjetivo hiperbárico se aplica a cualquier elemento que en su interior soporta una presión mayor que la de la atmósfera a nivel del mar. Cuando hablamos de esta en una cámara hiperbárica este fenómeno se traduce en una mayor presencia de oxígeno en el aire que se respira dentro. Este aumento del oxígeno respirado produce diferentes efectos en el organismo, que van desde una mejora del estado físico al tratamiento de diversas patologías. En el caso de los deportistas, medicina hiperbárica sirve para la cura de lesiones y para mejorar su rendimiento. Esto es útil tanto para la fase entrenamiento como en la competición.

¿Qué es una cámara hiperbárica y para qué se emplea en el deporte?

La cámara hiperbárica es una cabina hermética preparada para soportar presiones muy elevadas y adecuada para albergar a una o varias personas. El acero es el material por excelencia para fabricar en la actualidad se utilizan también otros materiales sintéticos. Un ejemplo es el kevlar, que resisten igual la presión y pueden adaptarse con mayor facilidad al espacio donde vaya a ir instalada.

 

Funcionamiento de la cámara hiperbárica en el deporte

La medicina hiperbárica en el mundo del deporte tiene un amplio catálogo de usos que se pueden clasificar según el objetivo que se desea lograr. Están los de carácter preventivo, o preparatorio, y los encaminados hacia el proceso curativo y de recuperación.

En el primer caso, o preventivo, se trata de conseguir que el organismo del atleta alcance su máximo rendimiento antes de someterse a las rutinas de entrenamiento. Hay que tener en cuenta que el tratamiento hiperbárico puede desgastar la musculatura. Por tanto, si un deportista se enfrenta a él sin estar en plenas condiciones, además de no sacar provecho a todo su potencial, corre más riesgo de sufrir lesiones.

En el proceso de curación, la cámara de oxígeno sirve para que las lesiones producidas tanto por sobreesfuerzos como las de origen traumático durante el juego curen con mayor rapidez. El objetivo es que sanen sin dejar secuelas derivadas de otros tipos de tratamientos o de fármacos.

Esta reparación acelerada se debe a que se reduce considerablemente el edema o hinchazón que sufren los tejidos dañados. Se permite así su revascularización con el consecuente aumento en la producción natural de colágeno. Este es fundamental para que músculos y ligamentos recuperen la normalidad y no queden dañados de por vida.

Y en el caso de la recuperación después de hacer deporte, el aumento de oxígeno en sangre ayuda a que aliviar el estrés muscular que se produce tras la realización de un ejercicio físico fuerte y continuado. Además mejora el descanso que cualquier deportista necesita. También, devuelve el bienestar general, y no solo el físico, sino también el mental.

 

¿Cuántas sesiones de medicina hiperbárica son recomendables?

Dependiendo del enfoque que se le dé a la oxigenoterapia hiperbárica dependerá el número de sesiones que se deban tomar.

Frente a una lesión, lo más aconsejable es comenzar lo antes posible y realizar una vez a la semana sesiones de 60 a 90 minutos. Aunque esto, como es lógico, dependerá siempre de la gravedad de la lesión y del criterio del médico deportivo que trate al paciente.

Cuando se utiliza para mejorar el estado del deportista pre y post entrenamiento o competición, el número de sesiones serán las definidas tras una evaluación clínica. Así se conocerán las necesidades del organismo para dejarlo en el mejor estado. Esto posibilita que se pueda continuar la carrera profesional durante más tiempo.

Este tratamiento, que consiste solo en respirar, evita que se usen otros medios para mantenerse en forma que están severamente penalizados por la ley y que pueden acabar con la carrera de un deportista.

La oxigenoterapia hiperbárica rara vez presenta efectos secundarios. Aunque, como cualquier otro tratamiento médico, pueden surgir complicaciones si no es el adecuado a la persona o se padecen determinadas patologías que la desaconsejan. Uno de los efectos inmediatos puede ser el taponamiento de los oídos o la sensación de claustrofobia. En ningún caso es viable su uso si se ha sufrido un trauma torácico grave que comprometa la respiración espontánea, ante el seguimiento de tratamiento médico de quimioterapia ni en los primeros meses de gestación.

Conocer que es la medicina hiperbárica en el mundo deportivo ayuda a comprender mejor la importancia de seguir hábitos de vida saludable y de no entorpecer o rebajar la capacidad pulmonar con un estilo de vida sedentario e insano; ya que de la cantidad de oxígeno que sea capaz de transportar la sangre al resto del organismo va a depender la calidad de vida de cualquier persona.