Para la realización de estas exploraciones solo es necesaria la administración previa de un radiofármaco al paciente, generalmente por vía intravenosa. Estos radiofármacos con fines diagnósticos se administran en dosis muy pequeñas, por lo que no presentan efectos secundarios o reacciones adversas.

En consecuencia, las exploraciones son muy seguras, ya que la cantidad de radiación recibida por un paciente en una exploración de medicina nuclear es menor o igual a la recibida en una exploración radiológica convencional.

El seguimiento del radiofármaco se realiza desde el exterior por gammacámara o con el equipo PET para detectar la actividad localizada en los órganos, estructuras o moléculas que previamente se han seleccionado. La señal identificada durante la gammagrafía es procesada por un ordenador y convertida en imágenes situadas especialmente dentro del organismo.

Medicina nuclear

En nuestro centro, incorporamos una técnica híbrida, PET-TAC, que comporta la utilización pionera de un complejo cálculo denominado Tiempo de Vuelo con el que se refina la localización espacial de la lesión. Actualmente, las exploraciones en medicina nuclear permiten el diagnóstico en patología oncológica, cardiología, sistema óseo, endocrinología, neurología, nefrología, urología, neumología, hematología, aparato digestivo, patología infecciosa y sistema vascular periférico.