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Los huesos cumplen numerosas funciones vitales en el cuerpo humano. No sólo forman la estructura que nos sostiene, sino que también protegen a los órganos, son la base donde se apoyan los músculos y son nuestros almacenes de calcio. Por todo ello, es preciso prestar atención a la salud ósea a lo largo de toda nuestra vida y velar por unos huesos fuertes. Sin embargo, el paso del tiempo, algunas enfermedades o lesiones pueden deteriorar esa masa ósea. Para poder diagnosticar a tiempo un posible daño, existe una prueba diagnóstica específica denominada densiometría ósea.

Este examen tiene como objetivo determinar la densidad ósea de un paciente y comprobar si realmente se ha producido una pérdida significativa de la misma. Estos datos serán útiles para un posterior diagnóstico y prescripción de un tratamiento, si se requiriera, para mejorar la salud de los huesos. Pero ¿Cuándo es preciso pasar por esta prueba? ¿Cuánto cuesta realizarse una densiometría ósea? ¿Es una prueba sencilla? Pasemos a profundizar en todas las cuestiones relacionadas con dicha prueba.

¿QUÉ ES UNA DENSIOMETRÍA ÓSEA?

La primera característica importante de la densiometría es que es una prueba que se realiza con una tecnología mejorada de rayos X. Una de las cualidades de este avance es que la dosis de radiación para la correcta realización de la prueba es muy reducida. Esto supone una exposición muy baja a la radiación y un riesgo mínimo. Igualmente, ese riesgo también es ínfimo si lo comparamos con los beneficios de detectar una enfermedad ósea antes de que pueda agravarse.

El examen al que nos referimos es totalmente indoloro y similar a otras pruebas que implican la aplicación de rayos X. El paciente puede acudir a los servicios de radiología y medicina nuclear teniendo en cuenta algunas cuestiones previas, pero sin mucha preparación. Por ejemplo, se recomienda que el paciente no lleve objetos metálicos ni prendas muy ceñidas. También deberá consultar a su médico si se encuentra tomando algún tratamiento de calcio. Lo más correcto será suspender dicho tratamiento 24 horas antes de la prueba para obtener unos resultados cien por cien fiables.

Lo mismo sucedería si la persona que va a someterse a la densiometría ha pasado recientemente por algún examen que ha requerido la utilización de bario y contrastes. Es posible que, si esto ha sucedido, sea necesario esperar algunos días antes de pasar por una prueba con rayos X. Además, las mujeres embarazadas también deben avisar de su estado para que, si se realizan el examen, el especialista tome todas las precauciones para que el feto no se exponga demasiado a la radiación.

Como ya hemos apuntado, la densiometría es una prueba sencilla y sin dolor para el paciente. No requiere ningún tipo de hospitalización y, si todo se desarrolla en condiciones de normalidad, puede que no llegue a durar más de veinte minutos. La exploración se lleva a cabo con el paciente tumbado boca arriba en una camilla. Una vez se encuentra en esta posición, la máquina se desplazará para analizar la zona sobre la que se necesite información al detalle.

¿CUÁNDO ES RECOMENDABLE EXAMINAR LOS HUESOS?

El objetivo de la densiometría es, a grandes rasgos, comprobar la salud de los huesos. Los huesos están compuestos por tejidos vivos que pasan por diferentes procesos a lo largo de la vida. Por un lado se va creando hueso nuevo desde la formación ósea. Al mismo tiempo, va teniendo lugar la reabsorción que destruye el tejido más envejecido. Cuando esta función se ve alterada puede que no se produzca el tejido suficiente como para mantener el hueso fuerte o que, por el contrario, se reabsorba con rapidez. Una de las causas de esta alteración puede ser la aparición de la osteoporosis.

Tanto si el tejido no se regenera, como si se reabsorbe demasiado rápido, se da la misma consecuencia: un debilitamiento de los huesos que puede derivar en fracturas. Así, la densiometría es vital para diagnosticar la osteoporosis de forma precoz, ya que esta enfermedad suele tener pocos avisos hasta que se produce una rotura en el hueso. Entonces, si existe algún síntoma, dolor o predisposición genética en un paciente, es posible que el especialista le derive a realizarse un examen de huesos.

Las mujeres durante sus momentos previos y posteriores a la menopausia también sufren una pérdida de densidad ósea que puede controlarse mejor gracias a la densiometría. También está indicada para personas que hayan sufrido alguna fractura, leve o severa, para controlar su recuperación; para aquellos que sufren alguna patología que afecte a los huesos o que tendrán prescrita alguna medicación que pueda también alterar la función de regeneración ósea.

En algunos servicios públicos de salud, es objetivo que el paciente al que el especialista le ha prescrito una densiometría ósea, tenga que pasar por una lista de espera elevada. Para ofrecer una solución ágil, en Centro de Diagnóstico contamos con un equipo de densiometría que puede utilizarse tanto el diagnóstico de la osteoporosis como para el análisis de la composición corporal. Si cuentas con una prescripción médica, no dudes en recurrir a nuestras vías de contacto para informarte sobre cuál es el precio de la densiometría ósea y sobre cualquier otro detalle.

Ilustración sobre chequeo médico

¿Cada cuánto tiempo acudes a ver a tu médico? ¿Lo haces solamente cuando te encuentras mal o tienes costumbre de realizarte un chequeo médico periódico? Cuando nacemos pasamos por varias revisiones periódicas para comprobar que todo funciona correctamente a nivel de salud en nuestros primeros años de vida. Cuando nos volvemos adultos, puede que dejemos esas revisiones a un lado y solamente acudamos al médico cuando existe alguna señal de enfermedad.

Lo cierto es que la medicina preventiva o de control es útil para actualizar el estado de salud general. Además, es útil para detectar de forma precoz cualquier enfermedad que inicialmente no presente síntomas o que necesite más profundidad para ser diagnosticada. Sobre esto último, cabe destacar que los problemas de salud que se detecten en una fase temprana tienen más posibilidades de superarse de forma favorable. Por otro lado, conocer cuál es su estado de salud general a través de un profesional nos aportará tranquilidad.

Así las cosas, parece lógica la idea de acudir a realizarnos una revisión cada cierto tiempo ¿Pero cada cuánto es recomendable acudir al médico para revisar nuestra salud? Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que lo más recomendable es realizarse, como mínimo, un chequeo cada cuatro años antes de los 40. En la edad transcurrida entre los 40 y 60 esta periodicidad ha de reducirse a dos años y; a partir de los 60 años se podría acudir una vez al año a revisión.

Sin embargo, no hay que dejar de tener en cuenta que el número de chequeos necesarios variará según la persona. Las personas que estén atravesando una enfermedad, evidentemente tendrán que someterse a pruebas de control con más frecuencia. Lo mismo sucede con los pacientes que tengan antecedentes familiares de enfermedades o cuentan con algún factor de riesgo. Estas personas pueden empezar a someterse a un determinado tipo de pruebas antes que otros pacientes que no tengan antecedentes. Igualmente, otros asuntos influyen en qué tipo de pruebas necesitaremos realizarnos y con qué espacio en el tiempo, con el sexo o la edad.

PRUEBAS PERIÓDICAS PARA LA SALUD DE LA MUJER

Las mujeres no pueden dejar de prestar atención a su salud ginecológica de forma anual. Las revisiones, en este caso, suelen comenzar cuando la mujer inicia su vida sexual y se repetirán teniendo en cuenta varios factores, como la edad, los factores de riesgo o la toma de anticonceptivos. El objetivo principal de aplicar aquí la prevención es detectar de la forma más temprana posible enfermedades de transmisión sexual, cáncer o cualquier alteración en los órganos genitales femeninos.

Hay, además, hay una etapa de la vida de la mujer en las que las pruebas médicas serán constantes. Nos referimos al embarazo, donde serán necesarias un conjunto de pruebas prenatales para controlar que todo se va desarrollando con normalidad. Aquí entrarían, por ejemplo, las ecografías. Este campo de las ecografías ha avanzado mucho y ya es posible visualizar al feto hasta en tres dimensiones y en movimiento. Todo control es poco para garantizar un embarazo saludable tanto para el bebé como para la madre.

Otro aspecto a tener en cuenta cuando la mujer va pasando fases como la de la menopausia es el control del estado de los huesos. Las mujeres son propensas a sufrir osteoporosis, una enfermedad que afecta a la densidad de los huesos y puede provocar que se fracturen con más facilidad. Para controlar el estado de salud de los huesos, la prueba específica se llama densiometría ósea.

A partir de los 40 o 50 años, dependerá de los factores hereditarios o de riesgo, también es aconsejable que la mujer pase de forma anual o bienal por una mamografía. Esta prueba diagnóstica se realiza para diagnosticar de forma precoz el cáncer de mama. Una pronta detección de esta enfermedad puede llegar a multiplicar exponencialmente las posibilidades de cura, ahí reside la importancia de concienciar a la población para que se realice estas pruebas de forma regular según sea indicado por su especialista.

¿QUÉ PRUEBAS DE CONTROL SE DEBEN REALIZAR LOS HOMBRES Y CUÁNDO?

En el caso de los hombres, también hay una serie de pruebas que se realizan a una edad determinada por control. A partir de los 50, es recomendable acudir al urólogo para que este realice las pruebas pertinentes relacionadas con la glándula prostática. El examen rectal y un análisis de sangre con antígeno prostático específico son las pruebas que suele solicitar el urólogo. Todo ello porque el tipo de cáncer que afectaría a la próstata se puede curar de mejor forma si se diagnostica a tiempo, al igual que sucede con el cáncer de mama.

Los exámenes de los genitales también son recomendados para detectar posibles cambios o anomalías. También lo son las colonoscopias que son recomendadas a partir de los 50 años o a los 40 si tienes antecedentes para revisar el estado del colón. Por otro lado, los hombres también tienen más posibilidades de sufrir enfermedades cardiacas. Por este motivo, es común el control sobre el estado del corazón, la tensión o incluso el colesterol.

Aunque hayamos nombrado algunas pruebas específicas para hombres y otras para mujeres, los análisis de colesterol o el control de la presión arterial, por ejemplo, son comunes a ambos sexos. Pero hay algo que debemos tener claro, la prevención es el motivo principal de la realización de chequeos médicos, pero cuidarnos es nuestra responsabilidad diaria.

Por eso debemos cuidarnos con hábitos de vida saludables, ejercicio, una dieta saludable y alejando de nosotros hábitos nocivos como el alcohol, el tabaco o el sedentarismo. Porque nuestra salud también depende de nuestro estilo de vida y, para mantenernos sanos durante toda la vida, cuidarnos es la mejor prevención.

La osteoporosis es una enfermedad que afecta a los huesos haciendo que estos pierdan densidad y se vuelvan más frágiles. Se trata de una afección frecuente que suele aparecer cumplidos los 70 años. Puede darse en los dos sexos por el mero desgaste de los años, pero lo cierto es que se repite más en las mujeres que han pasado por el cambio que implica la menopausia.

Los huesos están compuestos por tejidos vivos que, a lo largo de toda una vida, pasan por diferentes procesos. Por un lado se va creando hueso nuevo desde la formación ósea. Al mismo tiempo, va teniendo lugar la reabsorción que destruye el tejido más envejecido. Cuando aparece la osteoporosis, esta actividad se altera. Puede darse el caso de que con el paso del tiempo se genere menos hueso o que, por el contrario, se reabsorba demasiado tejido.

Así, los huesos se van volviendo más porosos y se van desarrollando cada vez más huecos en su interior. Este es el motivo por el cual se vuelven más vulnerables ante los golpes. Las posibilidades de fractura aumentan en gran medida si se padece osteoporosis por la propia debilidad de los huesos y, aunque la enfermedad pueda afectar a diversas partes del esqueleto, las fracturas osteoporóticas suelen darse en las vértebras, las caderas o las muñecas.

¿APARECEN SÍNTOMAS SI SE PADECE OSTEOPOROSIS?

A pesar de que hemos señalado que la osteoporosis es una enfermedad frecuente, muchos de los pacientes no conviven con muchos síntomas hasta que se sufre una fractura. Sin embargo, esa debilidad de los huesos puede manifestarse en forma de dolores agudos de huesos o pérdida de altura. La pérdida de altura se debe a la propia disminución de masa ósea, los huesos se van haciendo más pequeños y el esqueleto encoge.

En cuanto a las causas de esta enfermedad ósea, la realidad es que el proceso de desgaste de los huesos es algo que suele suceder de forma natural con el envejecimiento. Las mujeres son las que sufren con más frecuencia esa pérdida de densidad, sobre todo en los años después del inicio de la menopausia. Pero los hombres también pueden padecerla. De hecho, los expertos señalan unos factores comunes que pueden contribuir a la aparición del debilitamiento de los huesos.

El primero es el factor genético. Si contamos con antecedentes familiares, será más sencillo que cuando lleguemos a una edad desarrollemos problemas de huesos. Las enfermedades inflamatorias, trastornos hormonales o de mala absorción de calcio y vitaminas también pueden influir. Tener un índice de masa corporal bajo igualmente puede traer un debilitamiento de huesos, así como una vida sedentaria o el consumo excesivo de alcohol y tabaco. De hecho, expertos en Reumatología afirman que el consumo elevado de alcohol es una de las principales causas de osteoporosis en hombres.

En cualquier caso, parece que los hábitos de vida saludables son los más eficaces para prevenir la osteoporosis o retrasar su aparición lo máximo posible. Si profundizamos en este tema y apuntamos algunas cuestiones que podemos cuidar para prevenir la osteoporosis, una muy importante sería la dieta. Para poder mantenerse sanos, los huesos necesitan un aporte de calcio. Esto va en la línea de mantener una dieta equilibrada donde estén presentes productos lácteos, pescados y frutos secos.

Por otro lado, la falta de ejercicio físico y la vida sedentaria también tienen un papel vital en el fortalecimiento de nuestros huesos. Cuando no introducimos algo de ejercicio físico en nuestro día a día y permanecemos demasiado tiempo parados, no damos pie a que nuestros huesos se fortalezcan. No es necesario que cada día se practique un deporte de gran impacto, puede ser suficiente con introducir en nuestra rutina actividades físicas como los paseos o ejercicios de gimnasia. Esto último nos puede ayudar a prevenir otras muchas enfermedades que no tengan que ver sólo con los huesos.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA OSTEOPOROSIS?

Para poder comprobar si existe una disminución de la densidad ósea existe una prueba médica específica que se llama densiometría ósea. Ese examen determina cuál es la densidad mineral de los huesos y si se ha producido alguna pérdida significativa. La tecnología de la que se vale esta prueba diagnóstica es la de rayos X, que no resulta nada invasiva para el paciente.

Un especialista puede derivar a diferentes grupos de pacientes para que se realicen una densiometría ósea, entre ellos las mujeres postmenopáusicas que tengan síntomas severos; las personas que padezcan alguna enfermedad que provoque pérdida ósea; aquellos que tengan entre sus antecedentes familiares algunas enfermedades de huesos; personas que hayan sufrido alguna fractura o niños con patologías que puedan llegar a afectar a su crecimiento, entre otros.

En resumen, esta prueba puede ayudar a controlar el estado de los huesos para que el especialista determine si es necesario un seguimiento o algún tipo de medicación. En Centro de Diagnóstico contamos con un equipo de densiometría que puede utilizarse tanto el diagnóstico de la osteoporosis como para el análisis de la composición corporal. Nuestro centro ofrece a los profesionales de la medicina la posibilidad de derivar a sus pacientes para la realización de pruebas de alta precisión, un valor que se consigue con equipos de última generación.